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 Un largo caminar por la historia
  La primera referencia sólida que se tiene de los Juegos Olímpicos se remonta al año 776 A.C en la antigua Grecia. Todos los juegos que se realizaban en aquellos años se hacían en homenaje a un Dios. Hasta el año 393 D.C se han contabilizado alrededor de 293 Olimpiadas.

Sin embargo, el nacimiento del olimpismo se remonta muchos siglos atrás, llegándolos a situar Homero en torno al 1370 A.C y cuyo origen se debe a los llamados juegos Funerarios, donde los Juegos Olímpicos supondrían el aspecto deportivo de las ceremonias ofrecidas en honor al difunto.

La importancia de los Juegos alcanzó su cumbre con el establecimiento en el año 884 A.C de la Tregua Sagrada. Un acuerdo por el que las ciudades griegas se comprometían a detener momentáneamente las guerras. A partir de ese momento se empezaron a celebrar cada cuatro años, de modo que la semana posterior a la Olimpiada se dedicaba a resolver los conflictos bélicos.

En la antigüedad las principales competiciones que se llevaban a cabo se realizaban a pie. En los tiempos de la Grecia clásica los eventos se desarrollaban en arenas repletas de simpatizantes de los corredores, quienes a su vez representaban a las aldeas.

Los competidores ofrecían sus triunfos a sus dioses y se presentaban desnudos y descalzos en la arena, predicando la belleza del cuerpo humano, motivo por el cual no se permitía el acceso a mujeres.

La arena sobre la que corrían los participantes se construía en forma de óvalo con una longitud de 300 varas, (333 metros). Una vez que los corredores tomaban la salida, el evento consistía en dar determinadas vueltas a la arena.

El ganador era coronado con una rama de olivo y obtenía el reconocimiento de ser el más rápido y era tratado como un semidios.

 
 Una batalla en plena carrera
  En el años 776 A.C, el satdion (velocidad actual), el Dólico (carrera de resistencia de 1500 metros), Lanzamientos de jabalina y disco, salto de longitud, lucha libre, Pancracio ( otro tipo de lucha), Pentatlon, Hoplitódromo diaulus (batalla en plena carrera) y la carrera de cuadrigas (el primer caballo en llegar a la meta era el ganador, aunque lo hiciese sin jinete), eran las 12 pruebas que componían el evento.

Al cabo de los siglos la fama de los Juegos traspasó las fronteras griegas y llegó el primer triunfo español de la mano de L.Minicius Natalis, un ciudadano romano de Barcelona que se impuso en la carrera de cuadrigas.

Con el tiempo el carácter religioso dio paso a un espectáculo de competición y el olimpismo se profesionalizó.

Varios cientos de años después, el barón francés Pierre de Coubertin logró promover los Juegos Modernos. Fue el 23 de junio de 1894, día en el que se celebró una reunión sobre deportes en la que participaron 69 personas de 14 países. Dos años después, en 1896 tenían lugar los primeros Juegos Olímpicos con Atenas como ciudad anfitriona. A este acontecimiento acudieron 13 países y se registró a 311 atletas, todos hombres.

A finales del siglo XIX, el barón Pierre de Coubertin ideó el lema de los Juegos Olímpicos de la era Moderna denominándose "Citius, Altius, Fortius". Con este lema de Coubertin instaba al espíritu de todas las competencias atléticas, en las que se trata de ver precisamente, quien de los competidores era el más rápido.

En la actualidad los atletas profesionales presentan una fuerte y metódica preparación. Las pruebas se han diversificado enormemente y hay infinidad de modalidades entre las que figuran las carreras de cien, 200, 400, mil 500, cinco mil, diez mil metros y la maratón. Esta última prueba fue creada en honor a Filipides, el famoso corredor que cayo muerto al dar la noticia de la victoria de las fuerzas atenienses en la batalla de maratón.
 
Oro en 1.500 y 5.000
El marroquí El Guerrouj se coronó al ganar en 1.500 y 5.000 metros
Cal, oro y plata en piragüismo
David Cal, con un oro y una plata, es el español más laureado de los juegos
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